viernes, 21 de mayo de 2010

Gatofilia


Luis Antonio de Villena publica hoy esta pequeña columna en el suplemento “Fuera de Serie”, de Expansión:

¿Qué amamos en ellos? ¿Qué tienen de especial los gatos para quienes gustamos de ellos y aún nos declaramos devotos o rendidos admiradores? Baudelarie, el poeta del pelo verde, dijo en un célebre soneto (de sus Flores del Mal) que los gatos eran sobre todo amados por los enamorados fervientes y por los sabios austeros. Comunes, siameses o persas, los gatos se pasean por las alfombras y duermen en grandes cojines o en sofás que ellos escogen…. Ahí está su misterio: son perfectos, nunca parecen necesitarnos. Cuando los buscamos huyen, cuando no nos damos cuenta se suben a las rodillas y duermen para nosotros el sueño de la seducción y la maravilla. Cómprese un gato. Son diferentes.

¿Alguien vio un lindo gatito? Yo tengo a Simba. Y, efectivamente, hace lo que le viene en gana. Cuando quiero abrazarlo no se deja. Sin embargo, hay momentos en que parece darse cuenta de mi necesidad de amor. Y se acerca. Y me acaricia con el morrito. Y se pasea por encima de mi pecho, de mis rodillas… buscando un huequecito cómodo en el que tumbarse y ronronear. ¡Qué delicia!

Si. Yo tengo un gato. ¿Soy una enamorada ferviente o una sabia austera? En cualquier caso…. SOY. Y ya es bastante. Vale de abismos. Nadie merece que un enamorado o un sabio camine por un pozo negro y oscuro.

Comienza el fin de semana y, por fin, ha salido el sol.

2 comentarios:

  1. Yo no se si soy enamorada o sabia, pero tengo tres gatos a los que quiero un montón y estoy segura de que ellos también me quiere a mi aunque tengo que reconocer que son ellos los que mandan.
    Buen fin de semana.

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