miércoles, 19 de junio de 2013

lunes, 10 de junio de 2013

Paisajes




Autor: Cosas de Cumbres
Hace tanto tiempo que no escribo que la inspiración ha huido a un lugar escondido al que todavía debo acceder. 

Buscándola recurro siempre a lugares conocidos, espacios en lo que me encuentro segura. 

J. me ha cedido muy generosamente una de sus fotos después de que el otro día le escribiera que pasar por su “casa” es como volver a los paisajes de mi niñez. Sin embargo, cuando uno echa la vista atrás, lo que ocurre es que nunca encuentra lo que cree que allí dejó. Y cada vez se hace más consciente del paso del tiempo. 
 
Tempus fugit. 

Y de repente caes en la cuenta de que nada es como quisiste que fuera. Los días, las semanas y los meses transcurren sin que logres alcanzar las metas que te propusiste. 

De repente, te encuentras sentada esperando que X. te saque a bailar un tango como cuando tenías catorce años y acudías con tus amigos a las discotecas. Y, al igual que entonces, la noche transcurre y la copa se vacía, igual que lo hace mi alma.

Casi nadie se toma la molestia de ver qué hay detrás de ese aspecto serio y reconcentrado. Quienes conocen la verdadera Lamia dicen no comprender mi soledad. Quienes se quedan solo con el caparazón protector que siempre arrastro, ni siquiera se plantean darme la oportunidad de mostrarme como soy. 

También ocurre a veces que hay quien solo me conoce a través de mis palabras. Y se acerca.
Y me cuida y me mima para después abandonarme a mi suerte. 

Pocos y buenos amigos me acompañan en esta travesía. Cada vez menos. 

P. está creciendo. Aprende de mí: la misma exigencia, la misma responsabilidad, las mismas consecuencias. Este fin de semana un nuevo desvanecimiento. 1.80 de estatura para sujetar. Para proteger. Solo el deseo de verlo feliz me permite seguir adelante. 

Y, cuando ya no puedo más, vuelvo a mis paisajes. Gracias J. 

Las flores, (cómo me engañaron), han desaparecido para siempre. En el vacío que dejaron no queda nada. Sólo la muerte.  

lunes, 20 de mayo de 2013

Libre

Ahora si que me siento libre de ataduras para escribir lo que mis recuerdos y mi alma me dicten.

jueves, 9 de mayo de 2013

martes, 30 de abril de 2013

Una vez




Sentí una vez un gran amor.
Un amor de instantes felices, noches de insomnio, días, semanas y meses de espera, llamadas a cualquier hora, dudas, lágrimas… Sobre todo, un amor plagado de ausencias.
Sentí una vez …
A veces creo que sólo fue un sueño.
Quiso ser ladrón de recuerdos. Pero cada instante, cada beso, fueron brasa alimentando la llama.
De este amor surgieron mis mejores palabras. Los mejores poemas.
Como casi todos los grandes amores, fue un amor imposible. Del principio al final.